Relojes de Pulsera

Al principio, sólo los llevaban las mujeres, hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en que se hicieron populares entre los hombres de las trincheras.

Los relojes de pulsera vienen todos con dos correas ajustables que se colocan en alguna de las muñecas para su lectura. Son de tipo analógico y digital. Aunque la carátula de la mayoría de ellos es generalmente redonda, también existen de carátula cuadrada, hexagonal y hasta pentagonales.

En los relojes analógicos (de variable continua) la hora se indica en la carátula mediante dos o tres manecillas: una corta para la hora, una larga para los minutos y, opcionalmente, una tercera manecilla también larga que marca los segundos. En los relojes digitales (de variable discreta) se lee la hora directamente en números sobre la pantalla. También existen relojes mixtos, es decir, analógicos y digitales en la misma carátula.

Los relojes calendarios son relojes digitales que marcan el año en vigor, el mes, el día de la semana, la hora, los minutos e incluso los segundos.

Historia del Reloj de Cuarzo

En 1927, Warren Marrison y J.W. Horton construyen el primer reloj de cuarzo en los Bell Telephone Laboratories. El reloj de Marca Seiko usó su modelo Quartz Crystal QC-591 para cronometrar los Juegos Olímpicos de Tokio, en 1964.

En 1967, el Centre Electronique Horloger (CEH), situado en Neuchâtel, Suiza, desarrolla el primer reloj de pulsera de cuarzo, el Beta 2.

En navidad de 1969 fue presentado el reloj de la marca Seiko Quartz-Astron 35SQ, primer reloj de marca de pulsera de cuarzo del mercado, que atrasaba tan sólo 5 segundos al mes. Fabricado en oro, su precio era de 1250$, como un automóvil en su época. Su eslógan de lanzamiento sería "Algún día, todos los relojes serán así".

En 1972, la marca de relojes norteamericana Hamilton lanza el primer reloj de marca digital, bajo la marca Pulsar, marca de relojes que luego sería adquirida por la marca Seiko.

Pronto se inicia una producción masiva de este tipo de relojes de marca con pantalla LCD en Asia, con funciones nuevas como alarmas, cronógrafos, principalmente en Japón y Hong Kong, a cargo de fabricantes como las marcas de relojes Casio, Citizen o Seiko, y gracias a su comodidad (muchos consumidores los usan para sustituir a relojes de alimentación a cuerda) precisión y bajo coste tienen un fulgurante éxito comercial. El reloj de marca mecánico tradicional poco a poco es arrinconado comercialmente y muchos fabricantes de relojes suizos, en horas bajas comerciales, adoptan el cuarzo y lanzan modelos digitales para sus marcas.

La aparición de la marca de relojes Swatch, con un sencillo mecanismo en cuarzo en 1983 reviven los relojes de agujas. El éxito de la marca es tal que acaba comprando la mayoría de los fabricantes tradicionales suizos. A día de hoy, muchos de éstos fabricantes suizos usan el cuarzo para sus modelos económicos de sus marcas de relojes, y los movimientos mecánicos para sus series superiores.

Una nueva vuelta de tuerca es el reloj de cuarzo automático, sin pila, lanzado por la marca de relojes Seiko con el nombre de Kinetic, en 1992, híbrido entre el clásico automático mecánico y reloj de cuarzo. El movimiento humano, en lugar de dar cuerda a un mecanismo mecánico, mueve un generador que alimenta un mecanismo eléctrico. La firma suiza de movimientos ETA fabrica también un movimiento de cuarzo automático con el nombre AutoQuartz para entre otras marcas de relojes Tissot, Omega, Mido o Longines. Otra marca de relojes suiza, Ventura, tiene un mecanismo similar para alimentar un reloj digital.

Curiosamente, a pesar de su fiabilidad y precisión, los relojes de cuarzo no entusiasman a los aficionados a los relojes, que se decantan por movimientos mecánicos menos precisos, sobre todo en los relojes de precio más alto.

Texto base extraido de Wikipedia.